Reclamamos cupo específico, definición objetiva del concepto “capacidad funcional” y que la capacidad se valore de forma individualizada. Solo una de cada diez personas con autismo tiene un empleo. Esto significa que en torno al 90 % de los hombres y mujeres autistas está desempleado y no desarrolla una actividad laboral, lo que convierte al autismo en el colectivo de la discapacidad con la tasa de desempleo más alta. Disponer de un empleo es un derecho esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y promover el desarrollo personal, la participación social y el acceso a una vida independiente. Por eso, promover el acceso de las personas autistas al mercado laboral es una prioridad para Autismo España.