Hace días inicié la lectura de Temporada de Huracanes (Fernanda Melchor, 2017), por ahora me está gustando y la experiencia ha resultado lo opuesto a El Corazón Revolucionario del Mundo (Francisco Serrano, 2025), que en parte leí por la curiosidad de leer lo que escribe alguien de mi generación. He descubierto que Fernanda Melchor también pertenece a esa misma generación.
Me ha causado algo de gracia la opinión de una persona (mucho) muy enojada porque los personajes hablan en mexicano y no en (el inexistente) castellano neutro. Era un libro que llevaba mucho tiempo en la pila de “cosas por leer” y le ganó el turno a Las Cosas que Perdimos en el Fuego (Mariana Enríquez, 2016).